Testimoniales

Nuestros padres de alumnos opinan…

…gracias por ser como sois
Esperamos que esta familia, y sobre todo, Marietta siga teniendo un lugar en vuestro corazón; no os quepa duda, que todas vosotras ocupáis un lugar de honor en el nuestro…
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Familia Francioni-Banegas

“A nuestra otra familia”

Llegado el fin del último curso de Marietta en vuestra escuela y sin que esto suene a despedida, queríamos aprovechar esta oportunidad para, simplemente, daros las

¡GRACIAS!
Gracias por tratar a Marietta como si fuera vuestra propia hija.
Gracias por enseñarle a gatear, a caminar, a comer y a ir al baño solita.
Gracias por enseñarle a ser autónoma, aunque a veces resulte desesperante.
Gracias por enseñarle a respetar a los demás
Gracias por permitirnos dormir tranquilos cada noche sabiendo que Marietta no podía estar en mejores manos
Gracias por hacernos sentir orgullosos de ella
Gracias por todas y cada una de las sonrisas que nos regaláis cada día
En fin, gracias por ser como sois
Esperamos que esta familia, y sobre todo, Marietta siga teniendo un lugar en vuestro corazón; no os quepa duda, que todas vosotras ocupáis un lugar de honor en el nuestro.

Con todo nuestro cariño, Familia Francioni-Banegas

…Se os nota que el vuestro es más que un trabajo; que disfrutáis con lo que hacéis, porque seguro que no es fácil recibir TODOS los días a niños y padres con una gran sonrisa y ojalá que esa frescura, esa ilusión, esa positividad que desprendéis no la perdáis nunca porque, sin duda, es vuestra seña de identidad…
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Familia Mengotti Cantero

Querida Denise,

Nos dirigimos a ti pero nos gustaría que hicieses extensible el contenido de esta carta tanto a Vero como al resto de las profes ya que todas formáis parte de la vida de Natalia y, por consiguiente de la nuestra.

El  pasado viernes, con gran pesar por nuestra parte, se cerraba una  puerta en el pequeño universo de  Natalia y nosotros, como padres, no queremos dejar pasar la ocasión sin deciros algo.

Lo primero daros la Enhorabuena porque fue una auténtica fiesta y como tal la vivieron los niños. Natalia se lo pasó tan bien que no quería irse del Joyfe ( ¡¡¡si ella supiera lo poquito que le queda para ”jartarse” de este!!!.) Ajenos al halo de tristeza que toda despedida conlleva creo que disfrutaron de esa, SU FIESTA; solo había que verlos como se aplaudían unos a otros y lo orgullosos que salían del salón de actos con sus condecoraciones.

Nosotros, los padres,  también lo disfrutamos enormemente aunque en nuestro caso, como en el vuestro, con un pellizco cogido en el alma conscientes de lo que ese día significaba en sus pequeñas y cortas vidas.

De repente nos dimos cuenta de que nuestra bebota se había  hecho mayor; había  quemado una etapa de su vida,  y el temido momento de abandonar “la guarde”  para ir al “cole de los mayores” había llegado. Aquél precioso bebé de ojos verdes se había convertido en una niña chiquitita que se pasa el día cantando y hablando de princesas.

Parece mentira que hayan pasado tres años desde aquel día en que nos acercamos a conocer aquella futura guardería en obras y te conocimos. Yo aún embarazada de Natalia, la guardería por hacer y tú allí, llena de ilusiones y de proyectos. Luego llego el momento en que Vero se hizo cargo de Natalia (como nos costó dar ese paso); después Mónica y los  primeros pasitos de Natalia; después llegaron Sandra, Olga, Sara, Vanesa, Leti…….. ¡¡¡¡Qué suerte tuvimos al encontraros!!! Y es que, en este desierto en el que vivimos, habéis sido un pequeño oasis, remanso de tranquilidad y confianza. Es muy difícil encontrar tanta calidad humana, tantas buenas personas en un solo sitio y nosotros  lo hemos en “El mundo de Mozart”.

Lo cierto es que nos habéis ayudado mucho en la educación y el aprendizaje de Natalia (aún nos acordamos del día en que la enana se tomó el bibe solita, nosotros que la tratábamos como si fuese manca…, del día en que cogió la cuchara para comer, del que nos bailó y cantó una de las canciones del “cole”, es que han sido tantas vivencias…).  Nos habéis ayudado  también a no magnificar las cosas, a tomarnos las cosas con más calma; nos habéis aconsejado…..En definitiva: nos habéis ayudado a ser mejores padres.

Se os nota que  el vuestro es más que un trabajo; que disfrutáis con lo que hacéis, porque seguro que no es fácil recibir TODOS los días a  niños y  padres con una gran  sonrisa  y ojalá que esa frescura, esa ilusión, esa positividad que desprendéis  no la perdáis nunca porque, sin duda, es vuestra seña de identidad.

Ha habido momentos muy buenos, (la inmensa mayoría), otros no tanto (las enfermedades), pero lo más importante es que hemos compartido tres años de la vida de nuestra hija, lo más preciado que poseemos, con vosotras y estamos muy orgullosos y satisfechos de haberlo hecho, ya que  entre todos hemos hecho de Natalia la maravillosa personita que hoy es.

No os imagináis lo  durísimo que nos resulta que Natalia abandone la guardería porque sabemos que, por muy bien que le vaya, el cambio no será a mejor. Somos conscientes de que, por encima de todo lo que ha aprendido Natalia con vosotras, por muy bien que se lo haya pasado, por muy bien que haya estado……POR ENCIMA DE TODO, lo más importante es que ha sido querida, como nos habéis demostrado día a día, y que ella, os adora. Por todo esto no podemos sino deciros GRACIAS,  GRACIAS Y MIL GRACIAS A TODAS por cuidar de nuestra pequeñaja.

De todo corazón

Un abrazo.

Familia Mengotti Cantero

…Nos consta que nuestras hijas han sido (y la pequeña sigue siendo) muy felices en Mozart. Por ello y muchos más detalles que no caben en estas líneas no puedo sino sentirme agradecida y segura al responder cuando me preguntan: “Yo recomiendo Mozart con los ojos cerrados!”.
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Familia de Andrea y Gabriela

Por qué mozart es especial

Es difícil resumir en unas líneas por qué “El Mundo de Mozart” es una Escuela Infantil diferente y por qué nunca nos hemos  planteado un cole distinto para nuestras hijas.

Cuando fuimos por primera vez a la entrevista nos quedamos con ideas como el desarrollo  de la autonomía de los niños, la educación en valores, la estimulación musical, la integración del inglés… (hoy en día incluso pueden decir que ya han incorporado al curriculum la iniciación al chino!!), pero más allá del proyecto educativo (que es muy bueno), ha sido viviendo Mozart día a día cuando nos hemos dado cuenta de por qué es tan especial.

En Mozart no existen obstáculos, sino retos. Si un niño presenta alguna dificultad (ya sea física, intelectual, de relación con los demás o cualquier otra), no se considera un problema, sino un reto a superar, y no se escatiman los medios físicos, personales ni emocionales para lograr superarlos. Todas las personas que allí trabajan aúnan sus esfuerzos para lograr un  objetivo común: sacar lo mejor de todos y cada uno de los niños exigiéndoles en función de sus capacidades, pero sobre todo, aceptando y respetando sus ritmos.  Y podéis creerme, siempre lo consiguen.

En Mozart la formación es algo continuo y presente no solo para los niños, sino también para todo el equipo profesional y para nosotros, los padres. Es una filosofía, una forma de entender que cada día podemos aprender cosas nuevas que nos enriquezcan como personas y como profesionales, que siempre hay caminos por explorar y que siempre podemos mejorar.

A lo largo de estos 4 años nos hemos sentido partícipes e involucrados en cada uno de los progresos de nuestras hijas, desde que entraron sin apenas gatear, hasta que salieron preparadas para ir “al cole de mayores”. Nos hemos sentido apoyados y asesorados en las situaciones que se nos presentaban difíciles o que no sabíamos bien cómo resolver, pero siempre desde la prudencia y el respeto del que sabe estar en su sitio y entender que los padres, en definitiva, somos nosotros.

Nos consta que nuestras hijas han sido (y la pequeña sigue siendo) muy felices en Mozart. Por ello y muchos más detalles que no caben en estas líneas no puedo sino sentirme agradecida y segura al responder cuando me preguntan: “Yo recomiendo Mozart con los ojos cerrados!”.

 

Familia de Andrea y Gabriela

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